Cómo expulsar los gases y cuándo consultar al médico

Ona Valencia 10 de agosto de 2026
Persona con dolor abdominal, sujetándose el estómago. A su lado, una caja de laxantes, sugiriendo cómo expulsar los gases y aliviar el malestar.

Índice

Una presión incómoda en el abdomen puede aparecer después de comer rápido, beber refrescos o tomar un alimento que no sienta bien. Cuando necesitas saber cómo expulsar los gases, lo más útil suele ser favorecer el movimiento intestinal y reducir el aire que tragas, no buscar un remedio milagroso. Aquí reúno medidas que puedes probar hoy, ajustes de alimentación, opciones de farmacia y señales que indican que conviene consultar.

Las medidas más útiles para aliviar los gases atrapados

  • Camina entre 10 y 15 minutos para estimular el tránsito intestinal.
  • Prueba posturas suaves, como tumbarte sobre el lado izquierdo o acercar las rodillas al pecho.
  • Come despacio y reduce bebidas con gas, chicles y edulcorantes como sorbitol o xilitol.
  • Si sospechas intolerancia a la lactosa, consulta en la farmacia por lactasa.
  • Busca atención urgente si hay dolor intenso, vómitos persistentes, sangre o imposibilidad para evacuar y expulsar gases.

Manos sobre abdomen con inflamación intestinal, sugiriendo cómo expulsar los gases y aliviar el malestar.

Qué son los gases y por qué pueden quedarse atrapados

El gas digestivo procede principalmente del aire que tragamos y de la fermentación de ciertos alimentos en el intestino grueso. Eructar elimina parte del aire acumulado en la zona superior del aparato digestivo, mientras que la flatulencia permite expulsar el gas intestinal por el recto.

Expulsar gases varias veces al día es normal. MedlinePlus sitúa la frecuencia habitual entre 13 y 21 veces diarias, aunque cada persona tiene su propio patrón. La molestia aparece cuando el gas se acumula, avanza con dificultad o el intestino se vuelve más sensible a la distensión.

Comer deprisa, hablar mucho mientras se mastica, beber con pajita, mascar chicle, fumar y tomar bebidas carbonatadas favorecen la entrada de aire. También pueden influir el estreñimiento, una intolerancia alimentaria, el síndrome de intestino irritable o un cambio brusco en la cantidad de fibra.

Qué hacer en ese momento para mover el gas

Yo empezaría por algo sencillo y poco agresivo. Levántate y camina de 10 a 15 minutos, aunque sea por casa. El movimiento puede ayudar a que el gas avance por el intestino y, además, reduce la sensación de abdomen inmóvil después de una comida abundante.

Lee también: Menopausia - Menú semanal para más energía y menos sofocos

Prueba una postura cómoda

Túmbate sobre el lado izquierdo durante unos minutos o acerca las rodillas al pecho sin forzar. También puedes alternar la postura de cuatro apoyos, llevando lentamente las caderas hacia atrás. Mantén cada posición entre 30 y 60 segundos y repítela dos o tres veces si resulta agradable.

Un masaje abdominal suave, con movimientos circulares en el sentido de las agujas del reloj, puede aliviar la presión en algunas personas. Una bolsa de agua templada durante 15 o 20 minutos también aporta confort, pero no debe utilizarse para disimular un dolor intenso, fiebre o un abdomen muy duro.

No recomiendo intentar provocar eructos tragando más aire ni hacer ejercicios bruscos para “romper” el gas. Si una postura aumenta el dolor, provoca náuseas o genera mareo, se abandona. El objetivo es facilitar el tránsito, no obligar al cuerpo.

Qué cambiar en las comidas para evitar que vuelva

La alimentación que produce gases no es igual para todo el mundo. Por eso prefiero un método de observación de 7 a 14 días antes que eliminar muchos alimentos a la vez. Anota qué comes, cuándo aparecen las molestias y si mejoran después de evacuar o expulsar gases.

  • Come más despacio, mastica bien y deja los cubiertos entre bocados.
  • Reduce temporalmente refrescos, cerveza y agua con gas.
  • Observa la reacción a legumbres, cebolla, col, brócoli, coliflor, alcachofa, manzana, pera y alimentos integrales.
  • Revisa los productos sin azúcar, porque sorbitol, manitol y xilitol pueden provocar flatulencia.
  • Si los lácteos desencadenan síntomas, prueba versiones sin lactosa con orientación profesional.
  • Evita comidas muy grasas, que pueden ralentizar la digestión y prolongar la sensación de pesadez.

La fibra sigue siendo importante para la salud intestinal, así que no conviene retirarla durante mucho tiempo. Si has aumentado su consumo recientemente, vuelve a una cantidad tolerable y reintrodúcela poco a poco, junto con agua suficiente para evitar el estreñimiento.

En el caso de las legumbres, una ración más pequeña suele ser mejor tolerada que un plato muy abundante. Las de bote pueden enjuagarse antes de consumirlas y acompañarse de una cocción sencilla. Si el problema se repite con muchos alimentos, una dieta baja en FODMAP solo debería hacerse con un dietista-nutricionista, porque aplicada sin supervisión puede ser demasiado restrictiva.

Qué opciones de farmacia pueden ayudar

Los productos para los gases no funcionan igual en todas las personas y ninguno corrige una causa médica de fondo. Antes de comprar uno, conviene comentar los síntomas con el farmacéutico, sobre todo si estás embarazada, tomas medicación o tienes una enfermedad digestiva.

Opción Cuándo puede tener sentido Qué debes saber
Simeticona Sensación puntual de burbujas y distensión Puede ayudar a que el gas se agrupe y avance, aunque la evidencia sobre su eficacia es limitada.
Lactasa Molestias después de leche o ciertos lácteos Solo resulta útil si el problema está relacionado con la digestión de la lactosa.
Alfa-galactosidasa Gases asociados a legumbres y algunas verduras Suele tomarse antes de la comida y debe seguirse la indicación del envase.
Carbón activado No es mi primera elección Su beneficio no está claro y puede interferir con la absorción de otros medicamentos.

No usaría antibióticos, laxantes ni remedios “depurativos” por cuenta propia para aliviar una flatulencia común. Tampoco compraría probióticos sin un objetivo concreto: pueden ayudar en algunos casos, pero no son una solución universal para el gas atrapado.

Cuándo los gases requieren valoración médica

La mayoría de los episodios leves mejora con movimiento, tiempo y cambios sencillos. Sin embargo, busca atención urgente, llamando al 112 si aparece un dolor abdominal intenso o que empeora, el abdomen está rígido, hay vómitos persistentes, dificultad para respirar o dolor en el pecho.

También necesitas valoración rápida si la hinchazón se acompaña de incapacidad para evacuar y expulsar gases, especialmente cuando aumenta el dolor o el abdomen se distiende mucho. La sangre en las heces, las heces negras, la fiebre y los desmayos son señales que no deben atribuirse automáticamente a los gases.

Pide cita en tu centro de salud si el problema se repite durante varias semanas, cambia de patrón o aparece junto con pérdida de peso involuntaria, diarrea persistente, estreñimiento importante, acidez frecuente o heces grasas y muy malolientes. Llevar un registro de comidas, deposiciones, medicamentos y síntomas puede ahorrar tiempo en la consulta.

En personas con intestino irritable o ansiedad, la distensión puede sentirse con mucha intensidad sin que exista una cantidad extraordinaria de gas. Eso no significa que la molestia sea imaginaria, sino que el intestino puede estar más sensible. Una evaluación adecuada ayuda a distinguir esa sensibilidad de una intolerancia o de otro problema digestivo.

La mejor estrategia es observar el patrón, no perseguir cada episodio

Para una molestia puntual, mi orden sería claro: caminar, relajar el abdomen, probar una postura cómoda y revisar lo último que has comido. Si sucede a menudo, el diario de síntomas suele aportar más información que probar un producto distinto cada semana.

Los gases forman parte de una digestión normal, pero el dolor persistente o acompañado de otros síntomas merece una explicación. Escuchar el cuerpo, hacer cambios pequeños y consultar cuando aparecen señales de alarma permite aliviar el problema sin convertir una molestia común en una fuente de preocupación constante.

Preguntas frecuentes

Camina entre 10 y 15 minutos y prueba tumbarte sobre el lado izquierdo o acercar las rodillas al pecho sin forzar. Un masaje abdominal suave o una bolsa de agua templada durante 15 o 20 minutos también pueden aportar alivio.

Comer deprisa, masticar chicle, beber con pajita, fumar y tomar refrescos, cerveza o agua con gas favorecen la entrada de aire. También conviene observar la reacción a legumbres, cebolla, coles, algunas frutas, alimentos integrales y productos con sorbitol, manitol o xilitol.

La simeticona puede tener sentido ante una distensión puntual, aunque su eficacia es limitada. La lactasa puede ayudar si las molestias se relacionan con la lactosa, y la alfa-galactosidasa puede ser útil antes de comer legumbres o algunas verduras. Consulta al farmacéutico si estás embarazada, tomas medicación o tienes una enfermedad digestiva.

Busca atención urgente si aparece dolor intenso o creciente, abdomen rígido, vómitos persistentes, dificultad para respirar, dolor en el pecho o incapacidad para evacuar y expulsar gases. También debes consultar si hay sangre en las heces, heces negras, fiebre, desmayos, pérdida de peso o síntomas persistentes durante varias semanas.

Calificar artículo

Calificación: 0.00 Número de votos: 0

Etiquetas

gases
distensión abdominal
intolerancia a la lactosa
estreñimiento
simeticona
Autor Ona Valencia
Ona Valencia
Me llamo Ona Valencia y tengo 11 años de experiencia en el ámbito de las relaciones, el bienestar y la vida consciente. Desde muy joven, me he sentido atraída por la forma en que nuestras interacciones y la manera en que vivimos pueden influir en nuestro bienestar emocional y mental. A lo largo de mi trayectoria, he explorado diversas áreas, como la comunicación efectiva, la gestión del estrés y la búsqueda de un equilibrio en la vida diaria. Mi enfoque se basa en ofrecer información clara y accesible, siempre respaldada por fuentes confiables. Me gusta simplificar temas complejos para ayudar a mis lectores a entender mejor sus propios desafíos y a encontrar soluciones prácticas. Estoy comprometida con proporcionar contenido útil y actualizado que fomente una vida más consciente y satisfactoria.

Compartir artículo

Escribe un comentario